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Foro por la Memoria Aragón

TRABAJO SUCIO, COMUNICADO DE ASOCIACIONES

TRABAJO SUCIO


Y se van cumpliendo ya las previsiones.

Los tribunales expulsan a quién de entre ellos se ha atrevido a poner en cuestión el trabajo que el anterior régimen dejó “atado y bien atado”.

Mientras tanto, los que acusan al juez Garzón de prevaricar, los defensores de la sociedad democrática, los que cuidan de que no cunda la “alarma social”, siguen sin decir a los miles y miles de españoles preocupados y salpicados por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la Guerra Civil y la dictadura, adónde deben acudir para obtener Justicia.

Al parecer es más importante cuidar la “honorabilidad” de los asesinos que el derecho de los asesinados.

Objetivamente hablando la ultraderecha ha conseguido echar una nueva capa de cal viva sobre sus víctimas.

Camps libre, a pesar de su evidente culpabilidad, que todos hemos podido constatar.

La portavoz del Poder Judicial, tras afirmar que hemos de respetar las decisiones del Tribunal Supremo, pues es un órgano para defensa de la democracia, ha dicho que Urdangarín no es un “imputado cualquiera”,  todos son iguales.

¿Es esta la tan cacareada Justicia Democrática de que nos hablan sin parar?

Y nosotros, tras todos estos años de reclamaciones ante la Justicia, señores del Tribunal Supremo, preguntamos una y otra vez, ¿ADÓNDE HEMOS DE ACUDIR PARA OBTENER JUSTICIA?

Seguro que los órganos que componen el Poder Judicial en nuestro país son limpios, profesionales y democráticos, entonces, ¿PORQUÉ CIUDADANOS ESPAÑOLES HABREMOS DE ACUDIR A LOS TRIBUNALES INTERNACIONALES PARA OBTENER LA JUSTICIA QUE AQUÍ NO EXISTE?

Sigan negando la evidencia, sigan amparándose en una ley de punto final que contradice todos los tratados de Derechos Humanos firmados por este mismo país, sigan tomándonos por tontos, pero quienes defendemos la memoria democrática y no podemos aceptar que esta democracia se base en el olvido de miles de crímenes sin resolver, seguiremos removiendo cielo y tierra para obtener dignidad para esta sociedad y VERDAD, JUSTICIA y REPARACIÓN para las víctimas del Franquismo.



ARMHA, A.R.I.C.O., Foro por la Memoria de Aragón
Colectivos por la MEMORIA, LA JUSTICIA Y LA REPARACIÓN

UN JUEZ Y EL 18 DE JULIO (por Antonio Elorza)

UN JUEZ Y EL 18 DE JULIO

El chivo expiatorio ha sido quien intentaba poner en su sitio la memoria histórica de un régimen criminal

ANTONIO ELORZA (El País)

Más allá de lo que representa la condena de Baltasar Garzón, hay un aspecto a subrayar en este episodio: el coro de brutales descalificaciones que desde la derecha llovieron sobre el magistrado desde que destapó la trama Gürtel y que ahora han culminado en la danza india de celebración en torno a su condena. Con Telemadrid y los señores del torito en la posición estelar que les corresponde. Cierto que ya existió una ola de ataques en los años noventa, entonces desde medios socialistas, por otra investigación políticamente incorrecta, sobre los GAL, y con coincidencias formales respecto de la actual: cualquier leguleyo de la última hornada denunciaba la intención perversa de Garzón y su incompetencia a la hora de elaborar las instrucciones.
Pero entonces fueron casos aislados, que muchas veces se expresaban en el ámbito privado, mientras que ahora estamos ante un prolongado ataque de todos y cada uno de los medios, de todos y cada uno de los columnistas o tertulianos, de un modo únicamente calificable de ferocidad y que por el ensañamiento mostrado hacia quien en definitiva es la víctima del episodio tampoco admite otra etiqueta que el de ataque al modo de una jauría. Nada cuenta para los afines ideológicos a Gürtel que antes Garzón entrase a fondo en el espinoso asunto de los GAL o que luego desarrollara una labor decisiva nada menos que en el desmantelamiento de las organizaciones políticas y de comunicación dependientes de ETA. Sobre Pinochet, a fin de cuentas un amigo poco presentable, simple mención de que ahí también fracasó. La lucha contra los excesos del poder y la voluntad de conseguir una justicia de ámbito universal sobre los derechos humanos se convierten para nuestros periodistas de orden en amenaza permanente de violación de los derechos humanos porque, claro, el derecho de defensa (y de impunidad) de los corruptos, de los tiranos, está por encima de todo. El juez Castro puede prepararse si se obstina en tratar al Duque de acuerdo con el principio de igualdad ante la ley.
Por encima de todo, está la exigencia de castigar a quien se atrevió a poner en tela de juicio al 18 de julio, que a fin de cuentas sigue siendo el hecho fundacional de la posición dominante de nuestra derecha en los planos social y económico (y por lo que ahora vemos en el judicial). Zapatero despertó al tigre dormido con la Ley de Memoria Histórica, según pudo verse luego simple aderezo cosmético: el informe contra el auto de Garzón de un leal al presidente, el fiscal Zaragoza, puso la primera piedra en la construcción de la inminente condena de Garzón, por suponer ingenuamente el juez que era posible aquí lo que fue posible en otros países: dejar claro ante los españoles los crímenes contra la humanidad de los sublevados.
En España no hay una conciencia democrática fomentada incluso desde posiciones conservadoras, como el gaullismo en Francia o la democracia cristiana en Italia. Aquí asistimos al triunfo del reformismo franquista de Fraga, erróneamente tildado de fracaso porque “don Manuel” no llegó a jefe de Gobierno. En vez de cortar con la dimensión dictatorial de su pasado, crímenes y torturas incluidos (Grimau, Asturias 63, Ruano, Vitoria), Fraga inculcó a los suyos que debían actuar en democracia pero teniendo en cuenta que el “simpático” 18 de julio suprimió una República corrompida y que la dictadura de Franco fue una edad de oro. En su primer mandato, Aznar rectificó algo pero luego, tras en 11-M, el virus neofranquista pasó a difundirse sin obstáculos en la mentalidad “popular”. Hacía falta un chivo expiatorio: nadie mejor que quien ponía en marcha un procedimiento donde se intentaba poner en su sitio la memoria histórica de un régimen criminal. A quienes dicen que la justicia debe dejar paso al trabajo del historiador hay que responderles que Nürenberg fue imprescindible para la recusación definitiva del nazismo. Solo que aquí los herederos de los culpables acabaron condenando y eliminando al juez. Eso sí, con el conveniente enmascaramiento de empezar por Gürtel y dejar todo hecho antes de lo esencial.
Del franquismo sobrevivieron demasiadas cosas, empezando —léase Der Spiegel— por un Rey que tanto estimaba a los golpistas del 23-F, para mi sorpresa, lo confieso. Garzón pudo cometer errores, pero fue su valiente enfrentamiento a esos residuos de la dictadura lo que le llevó a la soledad primero, y por último a una inadmisible destrucción.
Y ahora implantemos una reforma laboral “agresiva”. Arriba y abajo. Todo encaja.

INSTRUCCIONES PARA UNIRSE A LA QUERELLA ARGENTINA SOBRE LOS CRIMENES DEL FRANQUISMO

INSTRUCCIONES PARA UNIRSE A LA QUERELLA ARGENTINA SOBRE LOS REPRESALIADOS Y DESAPARECIDOS DEL FRANQUISMO

La presente tiene por objeto clarificar el modo en que deben efectuarse las denuncias o querellas por parte de las víctimas directas y/o familiares y/o testigos de los crímenes cometidos por la dictadura franquista y sus integrantes, durante el período comprendido entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977, para ser presentadas ante el juzgado argentino que tramita la causa relacionada con dichos crímenes, es decir la causa 4591/10 caratulada “N.N. s/genocidio” del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal nº1 - Secretaría nº 1 , de la ciudad de Buenos Aires - República Argentina.
a)  Denunciantes en Argentina: los denunciantes que residan en Buenos Aires, o en otros lugares del país - y quienes viviendo fuera del mismo deseen trasladarse para declarar directamente ante el Juzgado -, deben canalizar preferentemente su denuncia en forma personal ante el propio juzgado. A tal efecto deben ponerse en contacto con los abogados actuantes, directamente o a través de las asociaciones en que estén integrados, para que por los mismos se les instruya sobre los detalles de la comparecencia y se solicite que por el juzgado se fije fecha para la declaración
El día de la citación el denunciante debe realizar ante el juez un relato pormenorizado de las circunstancias del delito y concurrir con la mayor cantidad de pruebas que tenga en su poder en relación con los hechos que denuncia (documentos, tales como partidas de nacimiento y defunción de la víctima, en su caso; documentos que acrediten el parentesco del denunciante, si la víctima es un familiar; sentencia de muerte en su caso; sumarios judiciales o de Consejos de Guerra; constancia de los lugares en el que el familiar, o la víctima, estuvo detenida: investigaciones efectuadas; testigos de los hechos si los hubiera, con indicación en este caso de sus datos personales y domicilio para que pueda ser citados por el juzgado y, en general, cualquier elemento de prueba que sea útil para acreditar los hechos). Si no se tuvieran pruebas como las señaladas, pero si conocimiento general de los hechos, puede realizarse igualmente la denuncia.
Las personas que se encuentren en Argentina y por cualquier motivo no puedan o no quieran comparecer directamente ante el Juzgado deben actuar como se señala seguidamente para quienes estén en el exterior del país.
b)  Denunciantes en España o cualquier otro país: los denunciantes que residan fuera de Argentina - y los que, como se ha señalado, vivan en el país pero por alguna razón no puedan comparecer directamente ante el juzgado - deben efectuar su denuncia ante notario. Han de llevar a la notaría - manuscrito o mecanografiado- el relato escrito de los hechos solicitando del notario que levante acta y expida testimonio de la misma dejando constancia de que se efectúa para agregarla a la causa judicial y al Juzgado antes señalado. Junto a la declaración deben acompañarse las pruebas antes referidas, si se las tuviere. La copia autenticada del acta notarial, a la que debe insertarse la apostilla de La Haya para que tenga validez en Argentina, debe ser entregada a las asociaciones o abogados con los que el denunciante se puso en contacto para prestar su declaración, para que estos a su vez los remitan a los abogados o asociaciones que los diligenciarán en Argentina, o ser dirigida directamente a éstos.
Los cónsules argentinos en el exterior, en su calidad de notarios, pueden recibir las denuncias. De acuerdo a lo previsto en la Resolución 7.9.1 del gobierno argentino sobre aranceles, y tratándose de testimonios realizados para una causa sobre derechos humanos, este trámite no tiene costo alguno. En caso de que se elija esta opción se puede solicitar del cónsul que, una vez labrada el acta, directamente la remita al juzgado argentino. ( Sin perjuicio de ello es importante pedir una copia autenticada del acta para enviarla a abogados o asociaciones de Argentina).
Si el cónsul se negara a remitir el acta al juzgado, porque entendiera que no está entre sus funciones, se debe actuar en el modo señalado en el párrafo anterior, es decir pedir una copia autenticada del acta y remitirla a las asociaciones o abogados de Argentina.
c)  Querellas: Quienes se quieran presentar como querellantes deben actuar en líneas generales como se ha descrito anteriormente otorgando, además, un poder especial para pleitos para ser presentado en la causa y ante el juzgado argentino antes mencionado. El poder debe ser otorgado a favor de los abogados actuantes en Argentina y, si se desea, a los abogados de confianza que los denunciantes consideren o tengan en su lugar de origen, a efectos de que estos apoderen a su vez a los que actúan ante el juzgado. Naturalmente cualquier persona puede apoderar a cualquier abogado u otra persona, aunque recomendamos que se utilice preferentemente a los ya designados para evitar la atomización y descentralización de las denuncias y querellas.
Los abogados actuantes en este momento son los siguientes:
David Baigún; Máximo Castex; Ricardo Daniel Huñis; Carlos Alberto Slepoy y Beinusz Szmukler, todos ellos con domicilio profesional en Avda. Corrientes 1515 - 2ª A - ciudad de Buenos Aires - República Argentina y nº de teléfono 4374 5507, y
Héctor Luis Trajtemberg y Carlos Mariano Zamorano, ambos con domicilio profesional en Avda. Corrientes 1785 - 2º C - ciudad de Buenos Aires - República Argentina y nº de teléfono 4371 3939.
Para cualquier duda o sugerencia llamar a los abogados o ponerse en contacto con las asociaciones.
(Los residentes en España que deseen presentarse pueden dirigirse a Ana Messuti, abogada argentina que reside actualmente en Salamanca, quien responde a las consultas, recibe la documentación y la transmite directamente a los abogados actuantes en Buenos Aires. Su correo electrónico es: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla )

Enlace al video en el que Carlos Slepoy explica en qué consiste la querella

NOSOTROS ACUSAMOS. APOYA AL JUEZ GARZÓN FIRMANDO ESTE TESTIMONIO DE LA PLATAFORMA ARGENTINA CONTRA LA IMPUNIDAD

NOSOTROS ACUSAMOS. APOYA AL JUEZ GARZÓN FIRMANDO ESTE TESTIMONIO DE LA PLATAFORMA ARGENTINA CONTRA LA IMPUNIDAD. Carta de Carlos Slepoy

El 24 de enero de 2012 el Tribunal Supremo de España ingresará definitivamente en la historia universal de la infamia: el juez Baltasar Garzón va a ser sometido a juicio por pretender investigar los crímenes del franquismo.
La impiadosa e inaudita persecución judicial que este juez está sufriendo excede a su persona. Sin perjuicio del odio visceral que trasluce el dislate jurídico que algunos magistrados han puesto en marcha, es el propósito de enterrar la posibilidad de juzgar dichos crímenes lo que explica el desafuero que están cometiendo.
Contraviniendo la Constitución, el Derecho Internacional, el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Criminal y la doctrina de que un día supo hacer gala el propio Tribunal Supremo, miembros de este Tribunal se proponen inhabilitar a Garzón por cumplir lo que los mismos establecen.
Las consecuencias que ha tenido este insólito desmán judicial perturban y acongojan. En lo inmediato, la suspensión en sus funciones del juez, el absoluto desamparo para las víctimas, la paralización de toda investigación penal sobre uno de los mayores genocidios cometidos en el siglo pasado y la advertencia implícita a cualquier juez español que coincida con el sancionado. A más largo plazo, advierten que cuando median intereses materiales, ideológicos o políticos hay crímenes que no se investigan y criminales que no se juzgan.
Le imputan a Garzón haber dictado resoluciones injustas por haber tenido la osadía de pretender investigar crímenes que sólo se explica que aún no estén juzgados por la impunidad que se ampara en la Ley 46/1977 de 15 de octubre, de Amnistía, cuya declaración de nulidad ha sido instada por el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, entre otros organismos internacionales, por ser violatoria de normas imperativas del derecho internacional y, por tanto, obligatorias para todos los Estados.
La Ley de Amnistía, en todo caso, sólo se refiere a la extinción de responsabilidad penal de los delitos cometidos con intencionalidad política. Ni de su texto se desprende que pretendiera albergar a quienes hubieran cometido crímenes lesivos para la humanidad ni, aunque así se lo hubiera propuesto o se quisiera interpretar, sería admisible. Salvo que se entienda, por ejemplo, que los nazis hubieran podido o pudieran ser eximidos de responsabilidad por estas causas.
En el colmo del despropósito, se trata del mismo Tribunal Supremo que juzgó - y condenó a más de mil años de prisión - al represor argentino Adolfo Scilingo por crímenes de lesa humanidad cometidos en Argentina sosteniendo que éstos pueden y deben ser enjuiciados por ofender a la comunidad internacional, siendo inhábiles cualesquiera leyes que los amparen. Ahora, cuando el mismo juez español que procesó a aquél pretendió investigar delitos de similar tenor cometidos por españoles contra españoles en España, algunos miembros de ese Tribunal lo acusan de prevaricador y van a juzgarlo.
La torcida interpretación de la ley de amnistía y la negativa judicial a juzgar estos hechos ilícitos no sólo sumen en el descrédito y la vergüenza, nacional e internacional, a la administración de justicia española, sino que desamparan a los cientos de miles de víctimas que en su día lucharon por defender la legalidad republicana y por eso sufrieron muerte, desaparición y destierro. Y a sus familiares que, pasados ya más de setenta y cinco años del comienzo de la acción criminal, deben seguir reclamando infructuosamente reparación y justicia.
En Alemania, Francia, Italia... se sigue juzgando a los genocidas nazi-fascistas por hechos cometidos aún antes de los que Garzón imputaba a los asesinos españoles. En Argentina, Chile, Uruguay... se juzga a criminales que pretendieron ser amparados con leyes que los exoneraban de responsabilidad penal.
Tras cuarenta años de dictadura y treinta y cinco de democracia, en España no existe siquiera una Comisión de la Verdad a modo de las que se instituyeron en numerosos países en los que se cometieron crímenes semejantes. Ni a un solo niño robado por la dictadura se le ha restituido su identidad; ni un solo victimario ha sido identificado judicialmente; ni a uno un juez le ha tomado declaración. No hay nadie, en fin, que haya sido imputado por la comisión de alguno de los múltiples, masivos y generalizados crímenes cometidos.
Los crímenes contra la humanidad cometidos por el franquismo pueden y deben ser juzgados.
Encubren estos crímenes quienes se niegan a investigarlos, calumnian quienes le atribuyen delito al juez que pretende hacerlo.
Hay prevaricadores, pero Garzón no es uno de ellos.
Los prevaricadores son los que se han opuesto a la investigación de los crímenes de la dictadura y los que contra este juez vienen dictando resoluciones manifiestamente injustas.
A ellos han de serles aplicadas las sanciones que el Código Penal prevé para quienes encubren delitos y prevarican. A esas penas deberán enfrentarse cuando cese el desvarío y el derecho y la justicia sean restablecidos.
A ellos los acusamos.

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MEDIO MILLAR DE PERSONAS SE SOLIDARIZAN CON EL JUEZ GARZÓN

Consideran que el proceso contra el magistrado obedece a motivos políticos. Colectivos por la Memoria Histórica denuncian el freno a la apertura de fosas

A. P. M. 04/02/2012 El Periódico de Aragón


Más de quinientas personas se manifestaron ayer en Zaragoza en solidaridad con las víctimas del franquismo y con el juez Baltasar Garzón. La protesta,organizada por diversas asociaciones memorialistas, fue una de las muchas que durante toda la semana se han celebrado en España por el mismo motivo.
La concentración tuvo un carácter tanto reivindicativo como de protesta. Reivindicativo en tanto que se solicitó continuar luchando por la Memoria Histórica y por las víctimas del franquismo. Y de protesta porque cargó contra el proceso judicial al que está siendo sometido Garzón, a juicio de los convocantes por causas políticas y no jurídica.
"Manifestamos nuestra indignación por estos hechos", señaló Emilio Manrique, presidente de la Asociación Foro por la Memoria Histórica. "Y nuestra solidaridad con las víctimas del franquismo y con Garzón, que también es una víctima, en este caso del neofranquismo".
CRÍMENES INTOCABLES Manrique se mostró perplejo por la imposibilidad de investigar, según él, los crímenes de la dictadura. "Somos de los pocos países en los que ha habido represión y en los que no es posible ni siquiera investigar", sostuvo. Crímenes a su juicio de lesa humanidad, que son "intocables", expresó.
"Reinvindicamos que las víctimas del franquismo tengan el mismo tratamiento que las de ETA", propuso Manrique, "pero quienes se resisten a ello no dan argumentos". El portavoz de la asociación también habló sobre la apertura de fosas en Aragón. "Se han abierto muchas, pero quedan muchísimas por localizar y exhumar", explicó. Para Manrique, existen obstáculos institucionales desde la llegada del gobierno de Luisa Fernanda Rudi a la DGA. "Las instituciones en Aragón nos han puesto resistencia incluso a trabajos en los que la Ley de Memoria Histórica no contempla cobro", dijo, "como sería el caso de la identificación de los restos".
Recientemente, la DGA anunció la paralización del proyecto Amarga Memoria, puesto en marcha por el ejectuvo socialista. Este hecho, según Manrique, es otro ejemplo de la obstaculización del proceso de reapertura e identificación de fosas. Del mismo modo, relata, también se ha frenado la colocación de monolitos o placas conmemorativas en las fosas. "Ese proyecto y ese dinero también han desaparecido".
Desde la Asociación Foro por la Memoria de Aragón, calculan que alrededor de 5.000 o 6.000 personas "fueron fusiladas por el régimen franquista sin juicio" en un primer momento de la Guerra Civil.

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